Ruta de la costa norte - Gáldar
Si continuamos nuestro camino a lo largo de la costa, alcanzamos el Municipio de Gáldar, cuyo nombre proviene de la palabra Guanche “Agaldar”, que significa ciudad real, y que fue antiguamente el centro de la civilización Guanche, de ahí que cuente con importantes yacimientos arqueológicos. La Gáldar post conquista fue fundada en 1484, y fue el hogar de Tenesor Semidan, uno de los dos jefes Guanches de la isla. Este municipio está muy orgulloso de sus orígenes Guanches, prueba de ello es el gran número de sus calles que llevan nombres de aquella época. Gáldar fue también, durante un tiempo, capital de la isla, antes de Las Palmas de Gran Canaria.
La Gáldar de hoy es una ciudad grande y bastante animada situada a los pies de la Montaña del mismo nombre. La Plaza de Santiago es uno de sus lugares más atractivos, con la Iglesia de Santiago de los Caballeros, sentada donde solía estar, en otros tiempos, un pequeño fuerte español y la corte real. Su construcción comenzó en 1778 y no se completó hasta mediados del siglo XIX. Las principales características de esta Iglesia de tres naves son su pila bautismal verde del siglo XV, y las estatuas de la Virgen y el niño de Luján Pérez.
En la misma Plaza se encuentra también el Ayuntamiento, en cuyo patio se puede ver un drago enorme, que plantado en 1719, es uno de los más antiguos del archipiélago.
La mayor atracción de Gáldar es, sin duda, la Cueva Pintada, al sudoeste de la ciudad. Es una pequeña cueva, única en las islas, descubierta en 1873, que contiene dibujos Guanches de formas geométrica y muchos colores. Fue restaurada entre los años 1970 y 1974, pero no está abierta al público con el objeto de proteger las pinturas de ser destruidas por la humedad.
En la carretera que lleva a Artenara se pasa por la Caldera de los Pinos de Gáldar, formada, junto al Montañón Negro, durante las últimas erupciones volcánicas de la isla. Desde allí podrá observar las maravillosas vistas de toda la costa norte.
A dos kilómetros al norte de Gáldar se encuentra otro importante legado Guanche, un cementerio del siglo XI, Túmulo de la Guancha, descubierto en 1836, formado por 30 tumbas redondas, y construido sobre rocas volcánicas de grandes dimensiones. Este era el último lugar de descanso para los nobles Guanches. Lamentablemente está cerrado al público por similares razones de conservación.