01:56:53 Martes, 22 Octubre 2019

La serpenteante carretera que le conduce a través de un fértil valle cortado por barrancos hacia la pequeña localidad de San Nicolás de Tolentino merece mucho la pena. El primer barranco que verá es el Barranco de Veneguera, un valle que en 2003, tras muchos años de protestas y luchas de los ecologistas, finalmente se preservó de la construcción turística, integrándosele en el vecino Parque Rural del Roque Nublo.

El siguiente es el Barranco de Tasarte, donde la carretera se vuelve menos peligrosa y que termina en una pequeña playa virgen, como casi todos los barrancos de la zona. Del tercero al último, el Barranco de Tasartico, de camino a San Nicolás de Tolentino, un largo y extenuante camino lleva hasta la Reserva Natural Especial de Güi-Güi, una zona de 30 km² de tierra protegida para preservar la vegetación que cuelga de las rocas circundantes.

Un poco más lejos podrá encontrarse el fenómeno natural de La Fuente de Los Azulejos, llamado así por los azulejos azules que a menudo adornan las casas portuguesas. Este fenómeno se debe a la oxidación, que ha coloreado las rocas de un verde azulado, una absoluta maravilla.

Finalmente llegaremos a San Nicolás de Tolentino, cuyo nombre oficial es La Aldea de San Nicolás de Tolentino. Representa el centro agrícola de la región, donde aparte de plantaciones de naranjas, papaya, plátano, mango y aguacate, el tomate se alza como el cultivo principal. Incluso habiéndose visto reducida la producción de tomate debido a la fuerte competencia de los productores de Marruecos, las exportaciones anuales siguen rondando los 100.000 T.

Economía e Industria
Pueblo Canario
Cactualdea Park

Rodeada de laderas repletas de cactus y cañas, esta aldea en miniatura apenas posee arquitectura destacable, con la excepción de la Iglesia de San Nicolás, construida en 1972 en el mismo lugar que una antigua capilla del XVIII y que presenta algunas obras escultóricas interesantes de José Luján Pérez.

Los turistas vienen a cientos hasta la Cactualdea, un parque temático con miles de cactus provenientes de México, Madagascar, Guatemala y Bolivia, dispuestos entre palmeras, dragos y aloes. También hay una Cueva Guanche y un restaurante tradicional que sirve platos típicos canarios. Otro lugar de interés es el gran terrero de lucha canaria.