04:55:16 Lunes, 19 Agosto 2019

Telde está a medio camino entre Las Palmas y el aeropuerto. Es la segunda ciudad de Gran Canaria, con una población que ronda los 100.000 habitantes, además de ser la más antigua, reconocida ya en una bula papal en 1351. Si ha de visitar solamente un lugar de esta urbe, diríjase a la Basílica de San Juan Bautista, una asombrosa iglesia gótica muy bien situada en la plaza principal.

Siguiendo hacia el sur, sin duda merece la pena desviarse y visitar Valsequillo. Es famosa por sus delicias gastronómicas, incluyendo el queso, las fresas y el vino, productos que puede adquirir directamente en los mercados o probarlos en la gran selección de bares y restaurantes que posee, eso si puede recoger del suelo su mandíbula tras ver las asombrosas vistas que circundan toda esta zona.

Siguiendo hacia el sur está Ingenio, una de las villas más antiguas de Gran Canaria. Es perfecta para deambular, ya que parece un lugar dormido y calmo hasta que descubre que es el centro de actividad más importante de la industria del bordado.

Tras cruzar el Barranco de Guayadeque, quizá el valle más fértil de la isla, llegará a Agüimes. Aunque de pequeña dimensiones, la Parroquia de San Sebastián de esta villa posee la típica arquitectura neoclásica canaria, un ejemplo único en la isla.

Santa Lucía de Tirajana es un encantador pueblo con edificio albeados que le exigirá que estire los pies, al igual que San Bartolomé de Tirajana, localidad admirará mucho más tras un par de tragos de sus famosos licores. Fataga, por último, es el lugar ideal para callejear, ya que muchos consideran que es la villa más pintoresca de toda Gran Canaria.